La excusa del burka para ocupar AFGANISTÁN

La clave del gas en la guerra de Afganistán

DMITRI POLIKARPOV, MOSCU
El gasoducto transafgano, que permitirá exportar el gas turkmeno hacia el Indico,es vital para los intereses energéticos de EEUU, que ha conseguido un gran logro estratégico con su presencia en la zona.


El acuerdo entre Turkmenistán, Afganistán y Pakistán, firmado el pasado 27 de diciembre (2003), sobre la construcción de un gasoducto para exportar el gas turkmeno hacia el océano Indico es un primer paso hacia una histórica transformación de la industria de la energía en el siglo XXI. El gasoducto transafgano, que se ha venido gestando desde hace años, es punta de lanza de los intereses energéticos de Estados Unidos en Asia central y la clave del futuro abastecimiento de combustible en el sur continental.

El combustible, que era factor fundamental en la guerra del Golfo de 1991, impregna también la actual cruzada de Estados Unidos contra el terrorismo internacional. La presencia militar extendida desde Turquía hasta Pakistán a raíz de la exitosa campaña contra el régimen talibán en Afganistán permite a Washington tender oleoductos y gasoductos hacia las inmensas reservas naturales de las antiguas repúblicas de la Unión Soviética. Si en los siglos pasados, las guerras en Afganistán surgían cuando monarquías o comunistas soviéticos buscaban acceso a los puertos del Golfo, hoy se trata de garantizar corrientes de combustible a los aliados de EEUU en Asia.

LOGRO ESTRATEGICO

“La presencia militar en Afganistán y en las antiguas repúblicas soviéticas de Asia es un gran logro estratégico para Estados Unidos, así como lo es en los países petroleros del Golfo. Ahora Washington puede cumplir su antigua ambición de dirigir las corrientes de combustible, procedentes de Azerbaiyán, Kazajstán, Turkmenistán y Uzbekistán, hacia sus aliados en el área sin pasar por Rusia ni por Irán”, dijo a este diario Vladimir Slutskov, director del departamento del análisis estratégico de uno de los mayores consorcios de gas rusos, ITERA.

Según los estudios rusos, Azerbaiyán, Kazajstán, Turkmenistán y Uzbekistán poseen en conjunto reservas de 15.000 millones de barriles de petróleo. A su vez, Turkmenistán tiene al menos 20 billones de metros cúbicos en reservas de gas natural. Los yacimientos de gas turkmeno de Dovletabad y Donnez suponen la cuarta mayor reserva mundial.

El acuerdo tripartito firmado en Ashgabat, capital de Turkmenistán, por el presidente turkmeno, Saparmurat Niazov, su homólogo afgano, Hamid Karzai, y el primer ministro paquistaní, Zafarullah Jan Jamali, prevé la construcción de una línea de 1.460 kilómetros que transportará gas natural desde los yacimientos de Dovletabad hasta el puerto paquistaní de Gwadar, en el mar de Arabia, cruzando puntos claves de la geografía afgana como Herat y Kandahar. El proyecto incluye también la construcción de una autopista que pasará por estas ciudades.

LOS INGRESOS

El gasoducto, que costará en torno a 2.000 millones de euros, garantizará unos 300 millones anuales a la deprimida economía afgana, generando al mismo tiempo unos 12.000 puestos de trabajo. Según Hamid Karzai, estos ingresos facilitarán “la construcción de autopistas, mejorarán las comunicaciones y permitirán el desarrollo de los ferrocarriles”.

La construcción del gasoducto también ofrecería a Afganistán una alternativa fuente de ingresos, que reduciría la dependencia de la economía nacional de la venta de drogas. En la financiación del proyecto del gasoducto.

Fuente: www.diariocordoba.com

Mariposas y hojitas para limpiar conciencias

“La falta de derechos de las mujeres fue la excusa que utilizó Occidente para ocupar y atacar Afganistán”

Malalai Joya Diputada en el parlamento de afganistán, amenazada de muerte

“Es un secreto a voces que se utilizó el tema de la mujer afgana para echar una cortina de humo y polvo en los ojos de la opinión pública mundial. Fue la excusa de Occidente para ocupar y atacar Afganistán”, denuncia contundente Malalai Joya.

BILBAO. Mira con ojos que dejan leer en ellos unas experiencias vividas mucho más duras y profundas que los que por su edad biológica le hubiera correspondido. No diría que su mirada sea triste, pero sí salpicada de muchos años de asperezas, de escapar de un sitio para otro, de ser perseguida, acosada, poco más que por el mero hecho de ser mujer. Mujer que no quiere callar ante el atropello de sus derechos y de los de sus conciudadanos. Mujer que no quiere vivir enterrada en vida bajo un burka y que anhela poder manifestar todo lo que lleva dentro, como mujer y ser humano, sin que por ello tenga que responder ante una saria impávida y profundamente injusta para la mujer. Acompañada por el director de Cooperación y Desarrollo del Gobierno vasco, Igor Irigoyen, la activista acusó en Bilbao a la OTAN de haber empeorado la situación de su país durante los siete años de ocupación. Hoy acudirá al Parlamento vasco para explicar la situación de su país.

¿Es Afganistán un país condenado a vivir sin paz?

Para Afganistán, como para cualquier país, es una condena vivir sin paz. Es una situación que viene de lejos. Pero, desde el 11-S de 2001 la situación ha empeorado. EE.UU. y sus aliados han traído fuego y mayor presión a la ciudadanía; se ha invadido un país en nombre de la democracia, pero es sólo una excusa. Para una persona que ama la libertad y la paz, el sueño es llevar a los criminales de guerra ante los tribunales de justicia nacionales e internacionales. Sin embargo, hoy en día, en Afganistán están en el poder, ocupando cargos de responsabilidad.

En su país, la guerra ha restablecido el negocio de la droga.

Irak fue atacada por su petróleo, y Afganistán por su situación geopolítica y la han convertido en el centro de la mafia; el negocio de la droga mueve 600.000 millones de dólares anuales. Ahora mismo, el país produce el 93% del opio mundial; la CIA y las tropas estadounidenses -tal y como se ha hecho eco la BBC inglesa-, están implicados en este suculento y sucio negocio. Altos funcionarios son conocidos narcotraficantes que dicen luchar contra el opio, pero lo que hacen es potenciarlo.

En medio de este caos, las mujeres. ¿Están mejor o peor que antes de la ocupación del país?

La bandera de los derechos de las mujeres fue utilizada para invadir mi país. La excusa fue quitar el burka a las mujeres, lo cual se ha demostrado que fue mentira. Se engañó a la opinión pública mundial.

¿El principal problema de las afganas es el burka o la educación, el respeto a los derechos humanos…?

El primer problema de las mujeres no es el burka, si no el gobierno antidemocrático que tenemos en el país. Un gobierno de los señores de la guerra y narcotraficantes; el segundo problema es la sociedad patriarcal, que podríamos resolver con un gobierno democrático. Pero, en Afganistán no hay justicia; los medios de comunicación, además, no se hacen eco de noticias impactantes como las violaciones a niñas y mujeres; la condena a 20 años de un joven periodista, Parnez Kambakhsh, por descargar un artículo de internet.

¿Se ve en las nuevas generaciones de mujeres jóvenes avances en la igualdad de sus derechos?

En los siete años de invasión, el número de mujeres y niños víctimas de la violencia ha aumentado. Los suicidios de mujeres se han disparado; sólo en los seis primeros meses del año, según datos oficiales, han ascendido a 250. Los ataques contra las mujeres son una epidemia y la mayoría son de índole sexual. Más de un 80% de las mujeres padece violencia en algún momento de su existencia y el 95% sufre depresión. Ocho de cada diez matrimonios son forzados y la esperanza de vida no supera los 44 años.

¿Si los talibanes volvieran a ganar se cebarían de nuevo en las mujeres? Durante los últimos 30 años ha habido guerra en Afganistán. Y las principales víctimas han sido las mujeres y los niños. Los talibanes tuvieron un periodo de prueba, igual que la Alianza del Norte y todos han resultado ser enemigos del pueblo afgano, a pesar de su máscara de democracia. Ahora de nuevo se quiere negociar con los talibanes. Pero, en Afganistán no sólo hay talibanes o bandidos de la Alianza del Norte, también hay demócratas que son el futuro del país, aunque sean débiles. Han ocupado nuestro país en nombre de la democracia y, premeditadamente, mantienen una situación inestable porque les beneficia para sus propias políticas estratégicas. Además, los talibanes ya están en el poder. En el Parlamento, en el senado hay talibanes responsables de masacres cuando estaban en el poder. Muchos de los asesinos viven del Gobierno de Kabul. Ésta es la principal razón de la situación catastrófica de Afganistán.

Continúa en esta fuente www2.deia.com

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